FOTOGRAFÍAS.


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ESTRELLAS BRILLANTES Y ANGOSTOS ESPACIOS.

¿Qué hay que parece no ser?, ¿qué hay que por ser deja de ser? Fluyen erráticas y veloces las ideas en mi mente, por momentos estelas bri...

martes, 10 de septiembre de 2013

INTRODUCCIÓN. LUNA, AGRADO E INTERÉS.

La fotografía de la Luna de cabecera de hoy la hicimos anoche desde nuestra atalaya. Así se veía nada más anochecer, sobre las 22:20 horas o poco más. Un poco más abajo, y hacia el oeste, le precedía Venus en el ocaso, brillante y llamativa, como una amante que nos nublara la razón.

¡Si supiéramos de lo que somos capaces ...!, ¡si supiéramos el verdadero alcance de nuestras posibilidades ...! Tal vez no conseguiríamos más de lo que tenemos, ni llegaríamos más lejos, pero seguro que haríamos más eficientes la relacines interpersonales.

¡Cuánto se consigue con un poco de agrado, de amabilidad, dando antes de esperar ...! Es un recurso psicológico más sutil y efectivo que la simple adulación, más fácil de llevar a cabo pero más evidente, y, por tanto, más fácil de descubrir y no ser efectiva.

Tal vez esto suene a puro interés, y así es. Pero, ¿que hay en realidad en la base de las relaciones interpersonales? El interés por conseguir un trabajo, por agradar a alguien, por ser más valorado que otro, por obtener privilegios ... No es que las realaciones interpersonales se reduzcan al interés, pero éste tiene una gran importancia.

Y se consigue más de forma sutil, con esa amabilidad que hemos referido y otras "técnicas" psicológicas que con la fuerza del "soy así". Somos más, mucho más de lo que creemos o sabemos, pero hemos de descubrirlo.

Por Cástor y Pólux.

lunes, 9 de septiembre de 2013

INTRODUCCIÓN. FIN DEL VERANEO, CONJUNCIÓN DE LA LUNA, FOTOGRAFÍA DE MARÍA E INICIO.

El veraneo se ha alejando de repente de las playas cercanas a nuestra atalaya.De vez en cuando hemos visto pasar a algún senderista medio despistado, que se quedaba mirándonos sin comprender nuestra presencia allí.

Pero llegó septiembre y con él una estampida generalizada. Ahora es el momento de los que, como nosotros, buscan la tranquilidad y el sosiego, fundirse con el entorno y pasar desapercibidos junto a él. Es cuestión de gustos, de preferencias y de necesidades, demasiadas cosas como para aunarlas todas con facilidad.

Empezaremos conformándonos con poco y después ... ya veremos.

Y como señal de lo que se va, las primeras horas de la noche de ayer domingo. Tras la puesta de sol apareció la estrecha franja curvada de una Luna creciente (apenas un 7% de la superficie lunar), y muy cerca sobre ella un astro muy luminoso formaba una conjunción muy vistosa e interesante, en realidad se trataba de un planeta, Saturno. Poco a poco fueron bajando hacia el horizonte y la Luna fue tomando ese color anaranjado-rojizo tan característico, cuyo fundamento es el mismo que hace enrojecer el sol tanto en el orto como en el ocaso, nuestra atmósfera.

Muy poco antes de la diez de la noche la conjunción de la Luna y Saturno, extraña como si se tratase de la visión de otros mundos o, por el colorido, como si observáramos de cerca el planeta Marte, comenzó a fundirse con el horizonte con una magia especial, hasta desaparecer por completo. De nuevo la naturaleza mostrando su belleza a través de la mecánica celeste.

Esta noche la distancia de la Luna con Saturno será mayor y menos vistosa, y la Luna, un poco más grande (aproximadamente un 13% de la superficie visible), también se pondrá anaranjada sobre el horizonte, pero se pondrá sobre una hora más tarde.

Y como ya adelantábamos ayer la fotografía de hoy de nuestra cabecera también nos la envió María Ruda. Capta perfectamente las sensaciones que nos inundan cuando algo se acaba, cierta melancolía propia de esas últimas tardes del verano, ya más cortas, como indicando el final.

Pero tras todo final, un inicio, para el que necesitamos renovadas fuerzas y un nuevo impulso que haga perderse en el olvido el pasado, para dejar todo el espacio y toda la memoria de nuestra mente libre para vivir y almacenar el nuevo presente.

Por Cástor y Pólux.

domingo, 8 de septiembre de 2013

INTRODUCCIÓN. AMANECER EN NUESTRA ATALAYA Y LA RESILIENCIA.

Las primeras luces del alba nos han despertado. Desde la atalaya el cielo, grisáceo, se confunde con el mar en el horizonte. Las olas rompen despacio, se pueden escuchar una a una, incansables e imperturbables. Miramos a nuestro alrededor desde nuestra fantástica vista y observamos cómo el ciclo diario de la naturaleza ya está en acción.

Una nueva síntesis emocional inunda nuestra mente y la supera, abandonándonos por un momento esos pensamientos despóticos que juegan con nuestra voluntad. Una luz lejana y renovada nos ilumina para pronto desaparecer. Abrimos los ojos y aparecen, cansinos, el mundo y la realidad de siempre, y entonces sentimos que esas emociones no han sido más que un liviano sueño, un deseo incumplido, la caricia del aire de la mañana.

Y nos ponemos a redactar esta entrada mientras esperamos que los primeros rayos de sol acaricien el manto de pinos que cubren toda la tierra a nuestro alrededor.


Nuestra amiga y seguidora María Ruda nos ha mandado unas fotografías estupendas y un texto sobre la resiliencia, término psicológico que el Diccionario de la Real Academia Española define como la capacidad humana de asumir con flexibilidad situaciones límite y sobreponerse a ellas. Nos ha parecido interesante, así que hemos publicado una de sus fotografías en nuestra cabecera, que es una deliciosa y cautivadora estampa de un puente muy conocido de la bella ciudad de Sevilla (la fotografía de mañana lunes también será de María), y a continuación vamos a reproducir el texto sobre la resiliencia, que resulta muy interesante y del que sin duda aprenderemos.

"Aprovecha la adversidad para crecer.-

LA RESILIENCIA es la capacidad para afrontar las adversidades personales y profesionales, superarlas y transformarlas en una situación positiva
Ser fuerte emocionalmente no es solo un propósito, sino un trabajo que requiere mucho esfuerzo y atención.

Esta capacidad recibe el nombre de resiliencia y permite al individuo hacer frente a las adversidades de la vida, superarlas y ser transformado positivamente por ellas. Lo cierto es que la resiliencia del individuo depende, en parte, de cuestiones directamente relacionadas con el carácter formado desde niños, pero también de la voluntad de cada uno para enfrentarse y superarse día a día. Los científicos enumeran hasta siete características de las personas que poseen resiliencia.

-Introspección. Honestidad con uno mismo, capacidad de autocrítica.

-Independiencia. Capacidad de mantener una distancia sana en lo emocional y en lo físico con los demás.

-Sociabilidad. Capacidad para crear lazos íntimos con otras personas de una manera positiva.

-Iniciativa. Ser capaz de afrontar los propios problemas y solucionarlos desde la madurez.

-Humor. Saber reírse de uno mismo o encontrar un lado cómico en la tragedia.

-Creatividad. Ser creativo para encontrar la belleza en el caos y en el desorden es básico para sobrellevar las adversidades.

-Moralidad. Los valores son muy importantes para crecer, respetar a los demás y ser coherentes en nuestras decisiones y actos vitales.

Lo cierto es que resulta complicado aunar todas estas capacidades en una misma personalidad. Para trabajar la resiliencia y aplicarla a tu vida personal y profesional te recomendamos la lectura de 'La resiliencia. Crecer desde la adversidad', un libro de Anna Forés y Jordi Grané." (Texto enviado por María Ruda)


Por Cástor y Pólux.

sábado, 7 de septiembre de 2013

INTRODUCCIÓN. SEPTIEMBRE, LA SEMANA, MARÍA Y LA RESILIENCIA.

Primer sábado de septiembre. Parece que todo vuelve a la normalidad poco a poco tras el verano, con sus vacaciones y sus formas de esquivar la rutina que, de no ser porque sólo duran apenas dos meses, se convertirían en otra rutina. Todo, por diferente y novedoso que sea, es susceptible de convertirse en rutina, aunque no sea el caso.

Ha amanecido un poco nublado por aquí por el sur, donde tenemos nuestra atalaya, de la que últimamente hablamos muy poco, por cierto.

La fotografía de hoy recoge en su centro a una gaviota volando sobre el cielo anaranjado de la puesta del sol. ¡Cuántas maravillosas fotos de puestas de sol no habréis hecho  durante estas vacaciones! Compartid con nosotros alguna y os la publicaremos en la cabecera de nuestro blog, seguro que merecerá la pena (podéis poneros en contacto con nosotros en el correo grupo_obtentalia@obtentalia.com).

Esta semana que culmina en este fin de semana hemos hablado sobre formas de conocimiento, no de una manera rigurosa, sino más bien desde unas premisas personales en cuanto al criterio utilizado. El lunes, tras la felicitación a Cástor del domingo con motivo de su cumpleaños (con unos monstruitos muy bailones) nos refirimos al conocimiento científico, al que damos preeminencia sobre todos los demás. El martes hablamos de la imaginación, más un puente hacia el conocimiento que un conocimiento en sí mismo. El miércoles de la intuición, esa facultad tan esquiva a nuestro control consciente. El jueves de las pseudociencias (astrología, ciencias paranormales, etc.), cuyo conocimiento, al menos en parte, ponemos en entredicho. Y ayer viernes hablamos del conocimiento filosófico y religioso, el derivado de la pura razón y de la creencia y la fe en un Dios que ilumina el conocimiento como caso particular, al menos según aseguran quienes profesan alguna religión. También tenemos nuestras dudas al respecto.

A nosotros el método científico se nos presenta como la forma de conocimiento más válida, aunque no sea completa, al menos en cuanto a la trascendencia que para el desarrollo y el progreso tiene.

Hemos deshabilitado temporalmente la página con la galería de fotos, pues apenas tenían calidad. En cuanto las pongamos presentables la volveremos a poner.

Aunque ya lo hemos dicho, lo iremos repitiendo para aquellos que os vayáis incorporando a Obtentalia tras las vacaciones. Una seguidora, María Ruda, se nos "quejaba" en el correo de que se perdía muchas de las fotografías de cabecera, ya que las cambiamos a diario y ella no podía entrar todos los días en el blog, y nos proponía que hiciéramos una especie de galería con las fotografías de la semana. Nos pareció una estupenda idea, así que la absorbimos como buenos vampiros de ideas que somos y la pusimos en práctica. Para ver las fotos de la semana (y más, pues hemos dejado por ahora las de varias semanas anteriores) sólo tenéis que pulsar con el ratón sobre la fotografía de cabecera, tal como se indica en el texto a su pie, y accederéis a la galería de las fotografías de la semana.

También María Ruda nos ha mandado algunas fotografías y un texto interesante sobre la resiliencia. Mañana pondremos una fotografía realizada por ella y el texto referido. Y así como ella y algunos otros nos enviáis fotos y buenas ideas, os instamos a los demás a que también lo hagáis, al final saldremos todos ganando.

Hasta mañana domingo.

Por Cástor y Pólux.

viernes, 6 de septiembre de 2013

INTRODUCCIÓN. FILOSOFÍA, RELIGIÓN Y CONOCIMIENTO CIENTÍFICO.

La última forma de conocimiento a la que nos vamos a referir esta semana es al conocimiento filosófico en general y la religión en particular.

La filosofía parte de la razón pura, por decirlo en términos kantianos. Es una especie de lógica no matemática que en última instancia acaba en tautologías y silogismos encerrados en sí mismos. Su utilidad es la de darnos argumentos a favor para lo que ya creemos y en contra para lo que no creemos. Es un saber aislado, sólo conectado con la realidad a través de la experiencia, base necesaria para sustentar algunos argumentos sin contradecirla, pero no da un conocimiento experimental como el método científico, tan sólo racional. La filosofía sustenta la base de la ideas que, por otra parte, tanto defendemos en Obtentalia, y que también tanto ha aportado al conocimiento abstracto. Sirve más para sacar conclusiones a partir de fundamentos que para obtener conocimientos nuevos.

Entendemos la religión como caso particular de la filosofía, como el caso en el que los razonamientos parten de la idea particular de un Dios creador y sustentador de todo, distinto de la naturaleza en sí misma o de las fuerzas que operan en ésta.

Quien cree en una divinidad, llamémosle genéricamente Dios, dice tener una visión del mundo distinta, una visión que le hace entender el mundo, o al menos darle un sentido claro.

¿Pero qué tipo de conocimiento es ese que sólo se muestra si crees, si tienes fe? La fe es un acto de voluntad. Y la voluntad es causa de muchas cosas, pero no de conocimiento. Creemos lo que queremos creer, así como no creemos lo que no queremos creer.

Pero la fe no es sólo un acto de voluntad, es un don divino que no todos poseemos. Pero no sigamos por aquí o llegaremos a otro lado.

El religioso se trataría de un conocimiento revelado a quien esté dispuesto a aceptar unas premisas muy especiales, por tanto su validez no es universal, salvo para quienes las aceptan y aducen su universalidad, pero eso es algo no contrastado científicamente, y aquí es donde entran en contradicción el método científico y la religión. El método científico sí pretende, y lo es hasta donde puede ser falsada una ley, ser universal, y la religión no tiene más método y artificio que la fe, por tanto para defender su universalidad tiene que contradecir la de la ciencia allá donde entren en conflicto.

El método científico no afirma ni niega nada de la religión, tan sólo no tiene cabida en su método, mientras que la religión busca su hueco allá donde la ciencia no llega.

La ciencia tiene una explicación parcial del mundo, pues está en desarrollo y continuo descubrimiento. La religión pretende ser una explicación integral y total del mundo, pero requiere la voluntad de admitir premisas sólo avaladas por la fe.

Por Cástor y Pólux.

jueves, 5 de septiembre de 2013

INTRODUCCIÓN. ASTROLOGÍA Y CIENCIAS PARANORMALES: PSEUDOCIENCIAS DEL CONOCIMIENTO.

Evidentemente la imaginación y la intuición no son formas de conocimiento científico, aunque pueden aportar algún tipo de conocimiento. Pero, ¿y las llamadas pseudociencias como la astrología o en general las ciencias paranormales?

Sinceramente no creemos que aporten más conocimiento que las astronomía en sí misma o el conocimiento imaginativo o intuitivo. No tenemos ninguna experiencia en esos terrenos, ni directa ni indirecta, sólo conocemos, como la gran mayoría, relatos de terceros que dicen que han visto, que han sentido, que han notado, que algo se les apareció ... Muchas son las explicaciones que caben para las interrogantes que plantean, para otras sólo nos queda el desconocimiento, pero no el conocimiento, que es lo que estamos hablando.

También son muchos los casos de engaño en las pseudociencias, tantos que les han hecho perder el prestigio que tal vez alguna vez tuvieron.

Nos podrán tachar de incrédulos, descreídos o hasta de ignorantes, y hasta podemos conceder que algo de razón pueda haber en ello, pero lo que os aseguramos es que no seremos nosotros los embaucados por algún autoproclamado iluminado con ganas de hacer su agosto.

Con hechos se prueban las cosas, no con palabras, y lo único que nosotros vemos en este terreno son palabras y más palabras. 

En alguna ocasión alguien nos dijo que no "veíamos" porque no queríamos "ver", pero si de eso se trata, entonces habrá que incluir ese tipo de conocimiento en el saber religioso, basado en la fe para "ver", del que hablaremos mañana. Además también podría aducirse que quien "ve" es porque quiere "ve", al fin y al cabo el mismo argumento, que admite la propiedad conmutativa.

Por Cástor y Pólux.

miércoles, 4 de septiembre de 2013

INTRODUCCIÓN. LA INTUICIÓN, UNA FORMA DE CONOCIMIENTO.

La intuición puede entenderse como otro tipo de conocimiento, aunque no científico. Su validez queda en el ámbito más subjetivo, más aún que la imaginación de la hablábamos ayer, diríamos nosotros.

A pesar de su faliblidad hay cosas de las que estamos seguros (nunca al 100 %) gracias a la intuición.

La intuición es una especie de conocimiento inconsciente basado en "pistas", recuerdos sobre todo, de las que no somos conscientes, o mejor dicho, que no podemos recuperar de forma consciente pero que parecen estar ahí y que de alguna manera nuestra mente utiliza para establecer relaciones y sacar algunas conclusiones a falta de otros recursos. En cierto sentido es más una facultad para comprender que un conocimiento propiamente dicho, pero esa facultad, que no se basa en razonamiento consciente alguno, puede llevarnos a algún conocimiento.

La intuición es muy sutil, tal vez sea simplemente porque se nos escapan los hechos, circunstancias o recuerdos que tiene en cuenta.

Vamos viendo que el conocimiento científico, del que hablamos el lunes pasado, no es la única forma de conocimiento. Vimos ayer como la imaginación puede suponer una vía de conocimiento, o más bien una vía de acceso al conocimiento científico. Hoy hemos visto como la intuición puede ser otra vía de conocimiento.

Por Cástor y Pólux.

martes, 3 de septiembre de 2013

INTRODUCCIÓN. LA IMAGINACIÓN Y EL CONOCIMIENTO CIENTÍFICO.

Ayer hablábamos de la ciencia como fuente de conocimiento, pero también la imaginación puede serlo, aunque a un nivel distinto, más bien diríamos que es parte complementaria y, en muchos momentos hasta necesaria, para afrontar los retos de la ciencia.

A veces la imaginación se anticipa y permite elaborar hipótesis de trabajo para crear teorías que, una vez falsada en sus principios, pueden acabar en verdaderas leyes descriptivas de la naturaleza, con la suficiente precisión como para que la técnica elabore productos para el uso diario.

Hay descubrimientos tan novedosos y sorprendentes que necesitan de mentes especialmente abiertas y flexibles, y eso es algo que no depende directamente del conocimiento científico, sino de la subjetiva estructura y educación de la mente.

Pero así es en todos los campos. Hay buenos y malos psicólogos, buenos y malos profesores, buenos y malos guitarristas, buenos y malos vendedores o buenos y malos historiadores. Lo que les distingue no es la cantidad de conocimientos que tienen, sino la capacidad de relacionarlos y de darles un enfoque distinto y original, lo que claramente depende del aspecto más personal y subjetivo de sus capacidades personales, donde entran en juego aspectos (entre ellos la imaginación) que nada tienen que ver con las disciplinas a las que se dedican, a los que suelen dar de lado.

La imaginación, más que una forma de conocimiento, es una vía distinta de acceso al conocimiento científico.

Por Cástor y Pólux.