FOTOGRAFÍAS.


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ENTRADA SUGERIDA:

ESTRELLAS BRILLANTES Y ANGOSTOS ESPACIOS.

¿Qué hay que parece no ser?, ¿qué hay que por ser deja de ser? Fluyen erráticas y veloces las ideas en mi mente, por momentos estelas bri...

domingo, 28 de septiembre de 2014

MIRANDO LA REALIDAD.

Bienvenidos a Obtentalia un domingo más.

Las entradas de esta semana han sido especialmente cortas (sobre todos las del miércoles, jueves y viernes), aunque no por ello creemos que estén más vacías de significado. Las cosas pueden decirse de muchas formas. Además ya conocéis el refrán, "lo bueno, si breve, dos veces bueno". En nuestro caso lo breve es evidente, pero lo bueno habréis de juzgarlo cada uno de los que lo leáis.

De nuevo una mirada en nuestra fotografía de cabecera. En este caso, como en alguno anterior, la mirada de la foto está algo distorsionada radialmente (desenfoque de zoom). Con ello queremos representar la diferencia entre lo real y lo aprehendido por nuestra mente, queremos representar la alteración que supone toda representación de la realidad. Al fin y al cabo eso es lo que hace nuestra mente, representar interiormente la realidad externa a ella, pudiendo así operar con sus contenidos y dar una respuesta satisfactoria a los estímulos externos, interaccionando con ella.

Pero, ¿qué sabemos de esa realidad si lo que de ella conocemos es una representación?, y ¿cuán fiel es esa representación? Sin pensarlo dos veces estamos tentados en decir que esa representación debe ser bastante fiel al original, ya que en otro caso no dominaríamos la propia realidad como lo hacemos. Los descubrimientos científicos y la tecnología parecen avalar esa tesis.

Pero detengámonos un momento y no demos nada por supuesto. Es evidente que la realidad es mucho más compleja de lo que percibimos. El mundo microscópico y las radiaciones electromagnéticas (salvo la luz visible) son dos amplios ejemplos de realidades que no podemos percibir. Y en principio, lo que no podemos percibir es como si no existiera para nuestra mente, aunque nuestro cuerpo pueda sentir los efectos de su existencia.

Pongamos un ejemplo. Hace varios siglos no se conocía la existencia de virus y bacterias (mundo microscópico) responsables de muchas enfermedades,  y éstas no podían explicarse de forma científica. Nuestro cuerpo no percibe esos microorganismos porque no está dotado para ello, pero eso no significa que no nos afecten. De hecho nos causan enfermedades.

Nuestra representación de la realidad depende, pues, de nuestra capacidad para percibirla, pero siempre es suficiente para desenvolvernos en ella (de otra forma, como cualquier otro animal, no habríamos prosperado). Con independencia de ello, estamos "incrustados" en la realidad, formamos parte de ella, somos ella.

No tiene mucho sentido preguntarse cómo es la realidad con independencia de la representación mental que de ella tenemos, pues no podemos conocer nada más que a través de la aprehensión y la representación mental.

Pero no hemos de ver esto como una limitación, sino como una capacidad, la de adaptación a la realidad.


Por Pólux.

sábado, 27 de septiembre de 2014

ATRAPADOS EN UN CEREBRO.

Y llegamos al sábado.

El interior de la cabeza fluye sin descanso. Una idea, una sensación, una mirada, bastan para desencadenar una cascada irrefrenable de ideas y pensamientos. El cerebro se va agotando y con él la capacidad para ver con claridad. Y a pesar de ello, contrariamente a lo esperado, con el tiempo parece verse con más claridad, pues con la experiencia se descarta con más facilidad lo superfluo, ¿o es sólo lo que nos parece? Es sólo un punto de vista.

Aunque de nada sirve ver con más claridad si no hay o no encontramos donde mirar. Y eso intentamos desde la atalaya, una búsqueda incansable e incesante. ¿Dejaremos algún día de buscar?

Por Pólux.

viernes, 26 de septiembre de 2014

EL ÁNIMO VARIABLE.


Sol, lluvia..., más sol y más lluvia.

¿No va a ser ello igualmente tan propio del ánimo humano si lo es del mundo al que nos hemos adaptado?

Por Pólux.

jueves, 25 de septiembre de 2014

COMO LLUVIA.

No sé qué diría otra persona que no fuera yo.

Tampoco sé qué relaciones mentales fundamentarían su pensamiento, como ni sé las que fundamentan el mío.

Como lluvia de una tarde gris de noviembre, mi yo se muestra sin más causa que la que provee el desconocimiento de las cuestiones fundamentales.

Por Pólux.


miércoles, 24 de septiembre de 2014

martes, 23 de septiembre de 2014

COMENTARIO ANÓNIMO.

Este domingo pasado alguien dejó un comentario en una entrada antigua, del año 2013, en concreto a la entrada del día 13 de marzo de 2013, titulada "INTRODUCCIÓN. MEDIOCRIDAD, ADONIS E INSPIRACIÓN, ANIVERSARIO Y REGALOS".

Nuestro amigo dejó el comentario "gracias" y se identificó como anónimo, por lo que no sabemos de quien se trata. La verdad es que nos gustaría saberlo

Esperamos que nos hagas saber aunque sólo sea tu nombre. En cualquier caso "gracias" por tu comentario.

Y nosotros despedimos hoy el verano con esa fotografía de portada de una ola que aquí reproducimos seguidamente.

Pulsar en la foto para aumentar de tamaño.
Por Pólux.

lunes, 22 de septiembre de 2014

CUIDADO CON LO QUE DESEAMOS.

Comenzamos una nueva semana. Es como si algo nuevo pudiera ocurrir, algo que nos despertara del letargo bajo el que dormita nuestra conciencia y la vida entera.

¿Pero realmente queremos que algo nuevo ocurra? No nos suele gustar que nos sacudan en la comodidad de nuestro sofá. La seguridad es un valor al que raramente renunciamos.

Cuidado con lo que deseamos, no se nos vaya a cumplir.

Por Pólux.

domingo, 21 de septiembre de 2014

DIVAGACIONES SOBRE LA AUTOCONSCIENCIA.

¿Podemos acaso ejercer la facultad de pensar por nuestra voluntad? No. Podemos escoger pensamientos y manipularlos, pero La facultad para hacer todo ello emerge espontáneamente de nosotros (nuestro cerebro).

Así como los genes determinan las diferentes especies, el pensamiento parece surgir determinado de igual manera, aunque poco sabemos de la naturaleza de esa facultad que nos hace humanos (llamémosle la Facultad para referirnos a ella).

Me miro y sé que soy yo, más no sé por qué. Quiero saber, y esa inquietud parece característica de la Facultad. Puedo ejercerla, pero no domino la forma de poder hacerlo.

Pero también me miro y no me reconozco. Siento el cuerpo al que estoy atado, ajeno. La Facultad, asemejada en ello al yo, a la autoconsciencia, se erige una vez más autosuficiente, directora de algo que soy y de lo que, a la vez, forma parte. Al menos me hace tener esos sentimientos.

Por Pólux.