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ENTRADA SUGERIDA:

ESTRELLAS BRILLANTES Y ANGOSTOS ESPACIOS.

¿Qué hay que parece no ser?, ¿qué hay que por ser deja de ser? Fluyen erráticas y veloces las ideas en mi mente, por momentos estelas bri...

lunes, 4 de agosto de 2014

EL TRABAJO, CAUSA DE ENFERMEDADES.

La imagen de hoy de nuestro blog (que se reproduce en esta entrada) me produce sensación de libertad, que a falta de ésta es el mejor sucedáneo. Ese espacio abierto en el que parece que uno puede perderse, sólo naturaleza... 

La vista es parecida a la que se aprecia desde la atalaya, verdadera medicina para los males que nos aquejan en esta época: estrés, prisas, falta de tiempo, depresión, insatisfacción, etc. Pocos se salvan del diagnóstico de moda: tensión alta y exceso de triglicéridos, haga usted deporte y coma menos y más sano. Que las conservas no, que los precocinados menos, que los fritos peor aún, que la carne tiene grasa, que el alcohol engorda, que si..., que si..., ¡váyase usted a freír espárragos, que parecen ser muy sanos!

Cuando mi médico me manda medicinas para la tensión y los triglicéricos me dice además, cómo no, que debo cambiar de hábitos y llevar una vida más sana. "¿Más sana, hábitos?", le contesto casi con grosería. Mi tensión y mis triglicéridos sólo tienen como causa un mal hábito: el trabajo. "¡Quíteme de trabajar y verá como mejoro!". Pero como del trabajo no se puede prescindir no conviene ponerlo como causa de muchos males, por lo que se traslada su causa a la forma de vida. El trabajo no podemos cambiarlo pero la forma de vida sí.

De acuerdo, lo acepto, pero que no me vendan la milonga haciéndome querer ver lo que no es. Yo sé cuál es la causa de mis problemas físicos, y también que la única forma de arreglarlos es cambiando la forma de vida, los hábitos, que, por cierto, son los que tengo por causa del trabajo. Que sí, que sí, que sólo hay un camino por el que tirar, pero no quieran hacerme ver que el problema soy sólo yo.

Y es que hablar de esto me pone de mal humor, así que ahora mismo voy a prepararme un par de huevos fritos con chorizo y patatas fritas, a ver si me calmo.

Por Pólux.

domingo, 3 de agosto de 2014

"IGLESIA, DOCTRINA Y MENTALIDAD", POR PÓLUX.

IGLESIA, DOCTRINA Y MENTALIDAD.
Por Pólux (03/08/2014).


Recuerdo como mi madre, no sin cierta decepción, hablaba sobre cuando era joven y no podía entrar en la Iglesia en mangas cortas, y mucho menos con una falda corta, ni siquiera con un escote que hoy sería de lo más normal, y como en religión le enseñaban más sobre el miedo al infierno y el dolor que sobre el amor a Dios y al prójimo. Lo que entonces le parecía moderno y apropiado ahora le parece engañoso e innecesario, y ello porque siempre se preocupó no sólo de ser religiosa, sino de conocer la doctrina de la religión bajo cuyas reglas vivía.
 

Su decepción creo que pone de manifiesto cierta confusión entre lo que es la doctrina de la Iglesia, es decir, el conjunto de ideas y pensamientos que dan cuerpo, vertebran y definen una religión, y la mentalidad de una época, es decir, la forma de pensar que caracteriza a un grupo social en un momento determinado. La doctrina la entendemos con una base arraigada, establecida y estable, cuyas enseñanzas no cambian en el tiempo, y en la que muchas personas basan su vida. La mentalidad, aún pudiendo tener ese misma base arraigada, que en su caso no es condición indispensable, es cambiante a lo largo del tiempo, y los valores de una época dejan de serlo en otra, a costa de otros en ocasiones muy diferentes.

La confusión se produce al adecuar la enseñanza de la doctrina a la mentalidad imperante, como forma de facilitar la integración con los fieles y el pueblo en general, y lo que son formas de entender la vida y normas sociales más o menos arbitrarias o relativas se entienden como parte de la doctrina.

Pero esa confusión entre los conceptos doctrina y mentalidad no ha existido en el pasado ni lo hace ahora de forma gratuita, aunque por distintos motivos. Antaño (tras nuestra dolorosa guerra civil y en épocas anteriores) fue beneficiada la Iglesia, ahora lo es un cierto anticlericalismo que, por cierto, siempre estuvo ahí, sólo que no siempre pudo expresarse.

Una confusión que los propios sacerdotes fueron incapaces de evitar, más bien al contrario, pues les benefició para mantener un estatus privilegiado junto al poder político y social de la postguerra. Nada tenía que ver la doctrina cristiana con apoyar a un régimen político, pero la mentalidad de entonces, manipulada por común interés político y eclesiástico, posibilitó creer que ese apoyo dado por la Iglesia a los vencedores, más afines a sus creencias, era consecuencia de su propia doctrina. Hablaban de la doctrina "ama a tu prójimo" pero actuaban amando a su prójimo si pensaba como era de bien hacerlo, esto es, como el régimen decía. El pueblo no fue más que una víctima de todo ello.

Y el tiempo ha pasado y le ha hecho pagar a la Iglesia esa confusión consentida. Son ahora los contrarios a la Iglesia quienes la acusan de inmoral por la forma en que actuó, no sin razón. Lo que sucede es que se aprovecha ese argumento en contra a pesar de que el tiempo ha pasado y muchas cosas han cambiado. Y es ahora a estos contrarios a la Iglesia a quienes beneficia la confusión entre doctrina y mentalidad, pues las tornas han cambiado y es la Iglesia la que está situada en una posición más débil frente al poder político, imperando una cierta mentalidad proclive a lo laico.

Por ello tiene tanto valor el aperturismo de la Iglesia y la independencia frente a otros poderes fácticos que ha mostrado en las últimas décadas, algo tan necesario, por otro lado, para su fortalecimiento y credibilidad como institución.

El amor del que hablaba Jesucristo nada tiene que ver con épocas y mentalidades, al menos tal como está en la doctrina de la Iglesia. Y las convicciones y pensamientos de aquéllos que están en contra de la Iglesia tampoco deben someterse a prejuicios y formas de pensar pasajeras. Todos nuestros pensamientos deben tener cabida en nuestra sociedad, y la libertad para tenerlos y expresarlos debería ser lo que nos uniera a todos, no lo que nos dividiera. Ateísmo y religión siempre han subsistido juntos a pesar de las tensiones entre uno y otra, y así debería seguir siendo.

Dice el refrán que Dios aprieta pero no ahoga, pero los hombres, en nombre de Dios, han apretado y ahogado, y aún lo hacen en muchas partes del mundo, convencidos de que su Dios es el Dios.

La Iglesia debe vivir y preocuparse del presente y dar cobijo a sus fieles y a quienes no lo son, por encima de mentalidades, opiniones y otras creencias, y ese debiera ser un ejemplo de humildad para todos, pero sobre todo para aquellos que justifican guerras y muertes en nombre de Dios.

sábado, 2 de agosto de 2014

NUEVO ARTÍCULO DE PÓLUX Y ENTRADAS ANTERIORES.

Bienvenidos al fin de semana y a Obtentalia. ¡Y llegó agosto...!, con unas temperaturas a las que no estamos acostumbrados aquí en el sur, precisamente por su moderación. Estas mañanas en la atalaya ha hecho un fresco inesperado.

La fotografía de hoy, como la de mañana, es de María Ruda, quien nos siguen enviando fotos maravillosas que no dudamos en publicar en la cabecera de nuestro blog.

Mañana tendremos un nuevo artículo de Pólux, titulado "Iglesia, doctrina y mentalidad", así que no podéis falta a vuestra cita del domingo con Obtentalia.

Y ahora vamos a recordar las entradas  que publicamos tal día como hoy, 2 de agosto, de los dos años anteriores que ya llevamos funcionando, 2012 y 2013.

El 2 de agosto de 2012 publicábamos la entrada "ÁNIMO, PENSAMIENTOS Y MÁS CALOR" (pulsa sobre el título para ir a la entrada). Comenzaba con el siguiente párrafo: "¿Cómo nos sentiríamos si un día descubrimos (nos percatamos) que muchas de nuestras ideas y pensamientos, muchos de los principios por los que regimos nuestra vida y por los que medimos a los demás, no son más que el producto de una alteración psicológica, o de un análisis basado en una experiencia anímica consecuencia de una modificación patológica del propio ánimo?".

El 2 de agosto de 2013 publicábamos la entrada "LA TAREA MÁS DIFÍCIL DE NUESTROS DÍAS" (pulsa sobre el título para ir a la entrada), que comenzaba de la siguiente forma: "¡Cuán difíciles son las relaciones paterno filiales! Su naturaleza es contradictoria, sobre todo para los padres, que tienen una visión más amplia de la relación, pues ya tienen la experiencia de haber sido hijos".


Por Pólux.

viernes, 1 de agosto de 2014

SOLO EN LA ATALAYA Y LA FALTA DE RESPETO.

A partir de hoy habrá un pequeño cambio en las entradas diarias. Si observáis esta entrada hasta el final lo descubriréis... ¡Efectivamente! Estarán firmadas sólo por Pólux. Cástor sigue siendo cofundador y colaborará siempre que lo desee y lo crea oportuno. Respetamos su decisión por supuesto. Así que a partir de ahora estas entradas no estarán escritas en plural, sino en la singularidad de Pólux.

Ahora me quedaré solo en mi atalaya (bajo el mismo sol de la fotografía de
cabecera de hoy, que aquí reproducimos), aunque no por ello menos ilusionado en la inútil pero necesaria búsqueda que nos ha movido hasta ahora a Cástor y a mí, propia, por otra parte, de la naturaleza humana. "Buscando la verdad que no hay...", como decía nuestro colaborador Orfeo en su canción "Buscando".

Y hoy a vueltas con la falta de respeto, pequeñas faltas de respeto pero muy molestas en ocasiones: aparcar en plazas de minusválidos sin serlo, colarse en una cola, "apretar a otro" para "sacarle" algo a un precio a sabiendas inferior al que tiene, abusar de la confianza de otro, el cotilleo infundado, ignorar al alguien que tenemos al lado, y tantas otras pequeñas cosas...

No se trata de la importancia que tienen en sí tales cosas, sino de la falta de respeto que indican hacia los demás, un principio básico, a mi entender, para la convivencia. Y sí, todos somos en ocasiones los irrespetuosos, razón de más para tomar conciencia de ello.

Por Pólux.

jueves, 31 de julio de 2014

"TE RECOMIENDO QUE HAGAS LO QUE YO".

¿Por qué todo el mundo recomienda aquello que hace? Si va de viaje a Groenlandia te recomienda que vayas tú también porque es maravilloso, si va al gimnasio te recomienda que hagas lo mismo porque le sienta estupendamente, si se compra unos zapatos marca "x" te los recomienda porque son únicos, si se rasca el ombligo también te lo recomienda por lo beneficioso que es, si se flagela te lo recomienda por no se qué beneficios que tiene, si se va de crucero te lo recomienda además de obligarte a ver el vídeo de dos horas que hicieron, que generalmente no le importa a nadie. Lo único que no te recomiendan es que te mueras, pero sólo porque una vez muertos no pueden venir a recomendártelo, que sin no...

Lo que hacemos es lo mejor, y recomendarlo es una forma de autoconvencernos de que así es. Todo ello rezuma un egocentrismo desmedido e incontrolado que da una medida de nuestras limitaciones.

Pero tampoco hemos de darle mayor importancia, tan sólo queremos constatar algo que nos sucede a menudo y en lo que no solemos pensar.

¡Cuánto valor puede llegar a tener el silencio! Aunque si habláramos sólo de lo necesario tal vez nuestra vida sería un poco más aburrida, y de alguna forma hay que pasarla. Lujos de la sociedad de bienestar, lujos de una vida falta de carencias materiales. 

Por Cástor y Pólux.

miércoles, 30 de julio de 2014

ERA DIGITAL: DESARROLLO, RIESGOS Y FELICIDAD.

Cada vez es mayor nuestra dependencia de la tecnología y en especial de la digital. Las comunicaciones dependen totalmente de ella. Lo analógico dejó paso a lo digital: la televisión, la telefonía, el ocio, el trabajo, etc.

La tecnología nos hace progresar a costa de la dependencia de ella. Algo así como nos pasa con la economía. Da miedo pensar en lo que sucedería si ocurriera un parón digital. El mundo prácticamente se pararía. Bueno, no seamos egocéntricos, al menos se pararía el mundo desarrollado. Riesgos de crecer tan rápido.

Pero el desarrollo es imparable, nadie va a renunciar a él. Al menos hemos de asumir conscientemente los riesgos de ese progreso, aunque como en otras tantas cosas vivimos de espaldas a esa posibilidad.

En fin, nuestra felicidad suele ir de la mano de la falta de consciencia sobre los riesgos que corremos, una actitud, por otro lado, de lo más humana.

Por Cástor y Pólux.


martes, 29 de julio de 2014

VACACIONES ABURRIDAS.

Cada persona es un mundo. Otra verdad como un templo (o principio básico) que solemos no tener en cuenta a pesar de su evidencia. Pero no esto de lo que queremos hablar.

El otro día un conocido nos decía que su mes de vacaciones (tiene la suerte de trabajar) lo reparte en cuatro o cinco veces al menos, pues una semana entera se le hace muy largo y se aburre. ¡SE ABURRE! Nos cuesta entenderlo, pero así es, de todo hay en la viña del Señor. ¡Y a nosotros que un mes se nos queda corto...!

En el fondo no se trata de una cuestión de vacaciones, sino más bien de qué hacer en ese tiempo o con ese tiempo.

Y es que a nosotros el trabajo no nos llena, aunque comprendemos que a otros puede que sí. Como decía el chiste, si el trabajo es salud, ¡viva la enfermedad!

Por Cástor y Pólux.


lunes, 28 de julio de 2014

INTENCIONES Y REALIDAD.

Ni la razón ni el pensamiento en sí mismos nos hacen grandes. Sólo nuestros actos nos pueden hacer grandes.

El pensamiento no deja de ser una declaración de intenciones, y sólo actuando podemos sabes qué de realidad hay en esas intenciones.

Y a pesar de ser ello un principio básico, comúnmente reconocido, parecemos no tenerlo en cuenta en multitud de ocasiones. ¿Por qué? Ay, eso quisiéramos saber nosotros. Sí, es la naturaleza humana, pero ¿por qué la naturaleza humana es así?

Por Cástor y Pólux.