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ESTRELLAS BRILLANTES Y ANGOSTOS ESPACIOS.

¿Qué hay que parece no ser?, ¿qué hay que por ser deja de ser? Fluyen erráticas y veloces las ideas en mi mente, por momentos estelas bri...

lunes, 7 de mayo de 2012

NUESTRA QUERIDA MODELO, MARÍA

   En la página ENLACES que verás en la barra lateral izquierda de este blog, encontrarás un enlace al blog de nuestra querida y guapísima modelo María García Caballero.

   Te lo recomendamos.

Un día luminoso. Por Pólux


Así ha amanecido hoy, 7 de mayo de 2012, en la costa onubense, al menos en la parte en la que me encuentro. El sol lo llena todo, y desde la terraza en la que escribo lo puedo tocar y sentir. ¡Qué perspectiva más curiosa! Un barco a lo lejos, el mar, la playa, una palmera, una antena de televisión, pinos, o más bien el manto verde que forman sus copas, una farola, tuyas, una columna blanca ... y yo, finalmente percibiéndolo todo, atemporal y sin consciencia, sólo sentidos.
Un triángulo de un blanco perfecto se desliza armonioso y sin prisa sobre el espejo en el que se ha convertido el mar, tan calmo que su esencia me inunda el ánimo.

¿Qué más terapia contra el estrés que ésta? Solemos estar, por ponerme de ejemplo, sentados en una oficina proponiéndonos y probando ideas y terapias antiestrés para sobrellevar lo insobrellevable. Sin entrar en la razón y motivos de las cosas, que los hay, no deja de ser un sin sentido, un ir "contra natura", adoptar situaciones (como la de la oficina) que nos incomodan y alteran, y que la solución sea cualquier cosa menos la más natural y fácil, evitar el problema, cambiar de situación. Pero ese es precisamente el problema, que no lo podemos evitar dada la necesidad y dependencia del hecho que hemos creado como necesario. “Tenemos que vivir”, nos decimos, “es mi medio de vida”, y es cierto, pero ello  no nos arregla el problema.

Estar aquí, viendo el mar, sin prisa alguna, sin obligación inmediata, inundando los sentidos de calma, eso sí que es una terapia. Pero sólo la puedes hacer de vacaciones y si tienes la suerte de tener un lugar así, que ayude a expandir el espíritu acostumbrado a estar contraído entre las cuatro paredes de la oficina.

Sí, sé que no estoy siendo justo con aquéllos que no tienen la posibilidad que se me brinda a mí de estar aquí, pero también a mí se me acabará y tendré que recurrir al fin de semana, al día libre, en el que tendremos que buscar un rato de evasión, imaginar el cielo y el mar que hoy me inundan, y luchar así contra las cuatro paredes.

A cada uno la vida le da determinadas oportunidades y es cuestión nuestra aprovecharlas. Y hoy eso quiero hacer, aprovechar este sitio atemporal que, al menos por un rato o unos días, me alejarán de una realidad que siento ajena a pesar de saber que es la mía.

Y pido disculpas por estas palabras a todos aquellos a los que la vida no les ha dado oportunidades, o la capacidad para aprovecharlas, o la suerte de encontrar un sitio atemporal donde sobrevivir temporalmente.

Ahora vuelvo la vista al cielo y me pierdo entre la tenue y transparente cortina de nubes altas que emblanquece el horizonte, perfectamente definido por el azul del mar. Y otro triangulito blanco se desliza armonioso y sin prisa sobre el espejo en el que se ha convertido el mar …

Por Pólux

domingo, 6 de mayo de 2012

CAUSA-EFECTO, por Pólux




CAUSA-EFECTO.

Escuché hace poco un anuncio donde un señor, muy convincente, decía que gracias a una conocida marca comercial había podido conseguir realizar determinado sueño. Dicha marca había sorteado un dinero y le había tocado a ese señor, que había enviado una etiqueta del producto para poder entrar en el sorteo. La lógica parece aplastante. La marca comercial sortea un dinero. Ese dinero me toca. Puedo conseguir mi sueño. Luego puedo conseguir mi sueño gracias a la marca comercial. Desde el punto de vista de la lógica formal esto no aguanta el más mínimo análisis, peno no nos hace falta saber lógica para darnos cuenta de que pretenden engañarnos o, más sutilmente, manipularnos. La lógica del anuncio consiste en establecer un vínculo entre la marca y el señor, y entender aquélla como causa de lo bueno que sucede a éste. Simple y efectivo, pero falso. Falso por no ser totalmente cierto.

Pero así funciona nuestra mente, suele sesgar los elementos que toma de la realidad para presentar no la conclusión más realista, sino la que más se adapte a nuestros intereses, y mucho dominio y conocimiento sobre uno mismo hay que tener para que esto no opere así.

En la vida diaria hay un caso muy típico en el que todo ello acontece con total naturalidad. Supongamos que en mi trabajo se presenta la posibilidad de promocionar. Tengo dos compañeros que, como yo, creen que deben hacerlo ellos. Finalmente sale elegido uno de esos dos. La reacción más normal, por lo que de común tiene, es culpar al compañero elegido de no haberlo sido yo, y además, de camino, enemistarnos con él. Nos fijamos en una causa, mi compañero, obviando, seguramente de forma inconsciente, todas las demás.

Las relaciones causa-efecto no operan igual en la realidad empírica (naturaleza) y en la realidad mental de nuestro pensamiento. En la realidad empírica cada instante viene determinado por tal ingente cantidad de pequeñas causas que es prácticamente imposible concretarlo antes de que suceda, aún más, creo que no podemos cualificar la forma en que cada causa influye en cada momento. En la realidad mental, el filtro que la razón impone para interiorizar la realidad percibida establece  unos parámetros que simplifican la ingente cantidad de datos percibidos, con idea de encajarlos en nuestra estructura lógica, es decir, sólo podemos comprender en la forma en que la mente puede comprender, y la estructura mental simplifica y sesga los datos que inicialmente no se adaptan a nuestra forma concreta de entender (la posibilidad de modificar esa forma estructurada de entender sería la flexibilidad mental). Solemos focalizar en una circunstancia, ante una maraña de ellas, la causa de algo. Por eso tendemos a primar una causa por encima de las demás. Si la mente intentara captar y comprender todas las causas no entendería el mundo, y no tendríamos nuestra principal habilidad humana.

Si, por ejemplo, hoy he salido cinco minutos más tarde de casa y he llegado tarde al trabajo, tenderé a pensar que he llegado tarde por que me he demorado en salir de casa. Además es coherente y lógico. Pero si pensamos en todas las causas, tendremos que pensar en todas las que han hecho que me demorara cinco minutos (vi una película y me acosté tarde y cansado, comí algo que no me sentó bien y por dormir mal me ha costado levantarme, no presté atención en el supermercado a la fecha de caducidad del alimento que compré para cenar, tenía que estar atento a mi hijo que estaba revoltoso y por eso no me fijé en la fecha de caducidad, mi hijo estaba revoltoso porque había tenido un mal día en el colegio, la profesora de mi hijo puso a éste nervioso porque a la vez lo estaba ella pensando en que podían despedirla, etc), en todas las que durante el trayecto al trabajo también me han retrasado (el semáforo que siempre estaba en verde hoy está rojo, el tráfico ha aumentado un poco y ralentiza aún más la marcha, tardo más en encontrar aparcamiento, al dar otra vuelta a la manzana para encontrar aparcamiento se para delante un coche para recoger a un niño, el niño tarda porque ha olvidado los libro, olvidó los libros porque anoche estuvo jugando y no los preparó, estuvo jugando porque tenía menos deberes que otros días, tenía menos deberes porque faltó a clase uno de sus profesores, y faltó a clase porque falleció un conocido y fue al entierro, etc), y así en cada causa y cada uno de las cusas de esas causas. La información es no sólo improcesable, es inabarcable, es decir, ni siquiera podemos saber cuáles son todas las causas posibles y cuáles de ellas, de serlo, tienen más transcendencia en los efectos. No podemos abarcar ese estudio, pero sí podemos saber que faltamos a la verdad cuando usamos una sola causa como motivo de un efecto que depende otras muchas.

No quiero con esto decir que no existan relaciones causales más o menos determinadas. Si sostengo un vaso y lo suelto, cae y se rompe. En sentido estricto ese suceso está sujeto a las reglas causales indeterminantes a que me he referido antes, pero el particular suceso de abrir la mano, caer el vaso y romperse, puede ajustarse a una o pocas causas determinadas que caracterizen el suceso. En ese caso concreto, y circunscrito sólo a él, podremos hablar de causa-efecto cognoscible. Pero en eventos sujetos a mayor complejidad, como es la felicidad de una persona o la consecución de un sueño (como nos referíamos al principio de este comentario), significar como su causa un solo factor es tergiversar la realidad. Y en publicidad se usa mucho para manipular voluntades. Pero no siempre la culpa es del “otro”, pues muchas son las veces en la que nosotros mismos intentamos manipular de esa misma forma.

Sobre este tema recomiendo el libro "El universo abierto: una discusión a favor del indeterminismo", de karl Popper.

INTRODUCCIÓN. La nueva crónica de Hermes

     Ya podemos disfrutar de la nueva crónica de Hermes, esta vez de un tema futbolístico, al que tendremos que pedirle en un futuro que vuelva dados sus vastos y profundos conocimientos de ese deporte.

     Y son esos conocimientos, unidos a un estilo propio y ameno, los que hacen de sus crónicas pequeñas joyas que vamos atesorando en su rincón "Las crónicas de Hermes". De lectura fácil y amena, pero culta y estructurada, te recomiendo sus crónicas, y después ... juzga por ti mismo y deja algún comentario si así lo deseas.


     Lo podéis leer tras estas palabras o en su página "Las crónicas de Hermes" de la que tenéis un enlace en la barra izquierda de esta página principal.

Por Pólux.

UNA NUEVA CRÓNICA DE HERMES


YOU’LL NEVER WALK ALONE, por Hermes
Cuando en Anfield Road, el flamante estadio del Liverpool Football Club, el equipo representativo salta al terreno de juego para jugar algún encuentro futbolístico -aunque en la gran urbe marítima también existe otra magnífica y añeja entidad como el Everton F. C., equipo con el que disputa el clásico de la ciudad; el llamado derby de Merseyside, nombre del condado donde radica la villa, e institución con la que mantiene gran rivalidad histórica-, tras la protocolaria salva de aplausos de los incondicionales, se hace un silencio sepulcral para, a continuación, empezar a ser cantado por todas las gargantas que en ese momento pueblan las gradas, el himno del Club. Es un ritual antiguo que se prolonga desde los años cincuenta del pasado siglo XX, una costumbre que con el paso del tiempo se ha hecho norma, y que trae consigo que esos aficionados se conviertan en los mejores del mundo, pasando a ser por un instante trovadores de ilusiones y sentimientos, cantantes del Romanticismo y todo aquello que se propongan en apoyo de unos colores. Porque cuando los red cantan su himno el estadio entero enmudece para que el silencio se transforme de inmediato con el rugido de miles de 
gargantas entonando un poético "You’ll Never Walk Alone", "Nunca caminarás solo"-, surgiendo entonces un perfecto maridaje entre afición y equipo que se sella a través de emotivas estrofas hechas canto que son, y serán siempre, santo y seña del club inglés, una institución que este año cumple precisamente 120 años de existencia. Sencillamente estremecedor, épico, romántico y mil veces emotivo. Un espectáculo que los sentidos audiovisuales captan con toda emoción el esplendor de la letra de un himno hecho canción, mientras que en las gradas la hinchada vestida de rojo, el color del Liverpool, enarbola al viento sus banderas y distintivos granas.     
Cuando camines a través de la tormenta,
mantén la cabeza alta,
y no temas por la oscuridad;
al final de la tormenta encontrarás la luz del sol
y la dulce y plateada canción de una alondra.

Sigue a través del viento,
sigue a través de la lluvia,
aunque tus sueños se rompan en pedazos.

Camina, camina, con esperanza en tu corazón,
y nunca caminarás solo,
nunca caminarás solo.

Camina, camina, con esperanza en tu corazón,
y nunca caminarás solo,
nunca caminarás solo.

sábado, 5 de mayo de 2012

SOBRE LA VERDAD, por Pólux.


SOBRE LA VERDAD, por Pólux.

La verdad es un concepto conflictivo, principalmente por su posible carácter absoluto o relativo, o tal vez por ser ambos a la vez, según se aplique. No voy a discutir eso aquí. Quiero tratar dos juicios sobre la realidad que creo suelen operar subliminalmente a la hora de aceptar el carácter absoluto de la verdad. Serían pues, más bien, dos prejuicios. Hay otros que operan de igual forma para aceptar la idea relativa de la verdad, pero ahora sólo me centraré en aquellos dos. En general, y a pesar de la concesión a lo relativo que hacemos al entender que cada uno “ve” su verdad de lo sucedido, creo que estamos acostumbrados a entender tal verdad principalmente de forma absoluta. Veamos dichos dos juicios (o prejuicios).

Por una parte vemos que los hechos elementales que suceden a nuestro alrededor son incontrovertibles, entendiendo por hechos elementales sucesos empíricos definidos por pocas y objetivas reglas conocidas que no necesitan una previa elaboración mental para su aprehensión. Abro la mano con la que sostengo un vaso y éste cae y se rompe. Hecho sujeto a una conocida regla elemental de la naturaleza, la gravedad, que no necesita ser conocida expresamente ni interpretada en forma alguna para entender lo sucedido. Sólo es necesario captar el hecho para que sea aprehendido, de ahí su objetividad. ¿Alguien pondría en duda lo que ha pasado? ¿Cabe más interpretación que la de constatar lo que ha sucedido? Parece que hay algún tipo de experiencia, como la del vaso, que acontece en términos absolutos por lo que de objetivo tiene. Y es en esta aseveración donde radica el prejuicio y el error en el que se fundamenta. Más adelante volveremos a la diferencia entre lo objetivo y lo absoluto. Podíamos caracterizar este primer prejuicio enunciándolo de la siguiente forma: hay hechos objetivos que, por su independencia del sujeto, parecen existir por sí solos, y parecen ser, por tanto, absolutos. La existencia del hecho objetivo nos puede hacer pensar que existen realidades independientes de nosotros, no sujetas a nuestra observación. Y pensamos que por tener realidad independiente son absolutos. La existencia independiente del sujeto no significa que no dependa de otras leyes o entidades principales (como la naturaleza física), ni que por ello sea ilimitada o completa por si misma.

          Por otra parte la tradición de nuestro pensamiento colectivo, marcadamente influido y consolidado en los principios de la religión cristiana, ha conformado en nuestro acervo cultural la idea de lo absoluto como premisa de nuestra forma de pensar. Nos hemos desarrollado con la idea de lo absoluto, como también con otras muchas, porque es en la relación social donde nos hemos hecho. Con esto sólo quiero decir que solemos aceptar la idea de lo absoluto de una forma natural. Y no está de más examinar las ideas que forman parte de nuestra cultura a fin de analizar prejuicios inconscientes imperantes en nuestro sustrato mental. No es que la idea de absoluto tenga que tener un origen inconsciente, pues puede aceptarse como consecuencia de la reflexión, pero debemos analizar si subyace o no de forma inconsciente. Y creo que no es difícil aceptar que en nuestra cultura, y por lo antes dicho, tenemos tendencia a aceptar de forma natural la idea de absoluto. Sólo quiero hacer notar que podemos analizar esa idea, sin presuponer, para ver a que conclusión llega cada uno. Si presuponemos seremos presa de posibles ideas erróneas y llegaremos a conclusiones infundadas. Podíamos caracterizar este segundo prejuicio enunciándolo de la siguiente forma: aceptamos de forma natural y sin reflexión previa la idea de lo absoluto porque previamente aceptamos de forma natural un concepto de lo absoluto, la idea de Dios, en mi opinión, también sin reflexión previa.

El término objetivo sólo hace referencia al objeto en si mismo, a lo que existe fuera del sujeto que lo conoce y de los juicios de éste, es decir, lo opuesto a lo subjetivo, y el término absoluto hace referencia a la naturaleza independiente, ilimitada y completa de lo que existe por si mismo, por tanto excluyente de relatividad. Son dos concepciones en niveles de realidad distintos que, sin embargo, creo que a veces confundimos.
De lo objetivo tenemos experiencia real, empírica, podemos, pues, caracterizarlo. De lo absoluto no podemos tener ese mismo tipo de experiencia, pues nada existe objetivamente que cumpla sus requisitos. Eso sí, podemos imaginarlo, pensarlo, causarlo y creerlo. Pero esto nos llevaría a otra discusión, la de la antigua lucha entre lo empírico y lo mental o espiritual.

En resumen, no se trata de poner en duda la idea de lo absoluto, sino de descubrir dos de los aspectos que suelen funcionar de forma inconsciente en la mentalidad colectiva de nuestra cultura actual, remanentes de otras épocas con otras mentalidades, a fin de cuestionarlos para validarlos o no como argumentos legítimos. Pero eso es ya decisión de cada uno.

PROPAGANDA POLÍTICA, por Pólux.

     Es inherente a la propaganda política hacer promesas más allá de lo realmente factible, porque ya la realidad dará motivos para incumplirlas. Al político, en campaña, obviamente le importa más el presente que el futuro, porque el presente es realidad palpable y el futuro promesa por incumplir, por eso en el presente todo se puede prometer con un coste político mínimo. Si atendemos a la praxis consolidada, sin tener en cuenta el carácter ético de la actuación política más que por su resultado -"bien está lo que bien acaba"-, no podemos juzgar la eficacia de un partido por las promesas que incumple, sino por los logros que obtiene.
     Es el juego político y sus reglas no escritas. Y solemos aceptarlo para nuestros simpatizantes pero no para nuestros "contrincantes". Solemos achacar a la clase política comportamientos inadecuados y generalizamos sobre su esencia interesada y su falta de ética, olvidando casi sin darnos cuenta nuestra responsabilidad en todo ello tanto como individualidades como ciudadanía, pues en gran medida la radicalización de los partidos es el reflejo de la radicalización de la sociedad. Damos y nos dan. Somos y son. Una dirección con dos sentidos. Y a veces sólo queremos o sabemos ver uno de ellos.


EL LABERINTO DE PERSEO
29 de abril de 2012
EL MUNDIAL DE MOTOS

A Oliveira los Jueces le han "requisado" la moto por su propio bien, como a tantos españoles les requisan  sus casas otros Jueces por su propio bien y por el de los Bancos.



Sexta posición para Viñales en Moto3 después de haberse salido de pista es todo un logro para esta joven promesa.