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sábado, 17 de diciembre de 2016

ARTÍCULO: "UN TIPO CON SUERTE", POR PÓLUX.

UN TIPO CON SUERTE.
Por Pólux (17 de diciembre de 2016)

Siempre he considerado que soy un tipo con suerte, mejor dicho, con mucha suerte. No tengo nada especial para atraerla, ni una visión positiva de la realidad para así creerlo. Simplemente hago balance y veo el resultado.

Claro que me ha sucedido de todo en la vida, como a todo el mundo, aunque, ciertamente, en la parte positiva de la balanza está el que en realidad no me ha sucedido de todo, no he vivido una guerra, por ejemplo.

No he pasado calamidades, ni hambre, y he tenido una infancia feliz. Posteriormente, en la niñez, tuve un primer atisbo del dolor de la existencia, que en la adolescencia y la juventud se afianzó y que en la adultez se clavó profundamente sin contemplaciones. He llegado a tener mucho y también muy poco. He tenido estudios y he podido formarme, he cultivado algunas aficiones, pero también yo mismo he impedido otros desarrollos que me hubieran beneficiado.

Nací en una país desarrollado, en una familia que consiguió cierto acomodo, que me dio mucho, pero tampoco todo, simplemente porque nadie puede saberlo todo, y me trataron con respeto pero con firmeza.

Mis padres siempre estuvieron preocupados pensando que algo no hicieron bien por haberles "salido" un hijo tan agnóstico y ateo cuando ellos procuraron inculcarme su profunda religiosidad por los cuatro costados, pero no saben hasta qué punto les estoy agradecido por haberme permitido una formación que me propició pensar por mí mismo, reflexionar, analizar y adoptar mis propios criterios.

He pasado momentos críticos, incluso en cuanto a mi integridad física. Tuve problemas en la pubertad y en la adolescencia. He vivido situaciones dolorosas, y vivo una vida que no entiendo y que nunca pedí vivir, aunque no es algo que pueda reprochar a nadie. Me gano la vida, aunque con más esfuerzo del que a veces creo ser capaz de soportar. Pero para todo lo que me cuesta tengo alguien al lado que me quiere y me ayuda, el mayor lujo del que dispongo.

Podría tener más, mucho más, pero no lo echo de menos. Podría ir más lejos, pero no me hace falta. Podría, tal vez, tener más reconocimiento, pero me perdería en vanidades que para nada deseo.

Tengo mi vida, mi independencia y un sustento. ¿Qué más se puede pedir?

En fin, tengo una vida normal, que creo que es la mejor de las vidas. ¿Acaso no soy un tipo con suerte?



martes, 6 de diciembre de 2016

ARTÍCULO: "LA PÉRDIDA DE LA FE", POR PÓLUX.

"LA PÉRDIDA DE LA FE"
Por Pólux (6 de diciembre de 2016)

¿Por qué se pierde la fe? Normalmente porque no está bien sustentada, porque se advierte no ser sustento sólido para ella lo que se creía ser tal. 

La vida nos enseña poco a poco sus principios, y a base de observarla descubrimos realidades que no nos fueron enseñadas como se nos muestran en la vida. Para muchos la fe en Dios o en el hombre resulta engañosa, pues nos muestra una naturaleza de las cosas que no es la que nos enseña la vida y la experiencia de ésta.

No voy a discutir esto con los muchos que creen estar seguros de mi equivocación y de que la verdadera naturaleza de Dios y del hombre es la bondad, por la que además apuestan sus vidas. Pero ese distinto criterio no evita que realmente se pierda la fe en muchos casos.

Me hablan de una falta de valores que traslada la fe a lo material e inmediato, a lo fácil que apenas requiere compromiso, y que produce una radical falta de identidad. Ciertamente son situaciones comprometidas que habrán de reconducirse o aceptarse como una nueva realidad que afrontar, pero que no pueden ser invalidadas o aniquiladas sólo por que atenten contra el sistema establecido, sin reflexionar sobre su origen y consecuencias.

El problema es que casi siempre quien reflexiona sobre tales cosas no es quien adopta la nueva situación, la falta de fe en este caso, que es el verdadero interesado en hacerlo, sino aquél a quien suele perjudicar el cambio, en nuestro caso quien conserva la fe.

Lo preocupante del cambio no es el cambio en sí, sino su realización sin ser consciente de lo que se hace y la transformación que supone. De igual manera la pérdida de fe suele producirse sin una reflexión que la ampare y sostenga, como, por otra parte, sucede con la propia aceptación de la fe, concepto impuesto y de difícil comprensión.

Si se pierde la fe es porque no es un concepto sólido para quien la pierde, y esa falta de solidez, creo, viene dada tanto por una falta de reflexión madura y realista sobre su concepto como por la dificultad de admitir algo de difícil comprensión. No olvidemos que para la teología católica la fe es una (la primera) de las tres virtudes teologales (fe, esperanza y caridad), que podríamos definir como hábitos que Dios hace recaer sobre el hombre para hacerle capaz de obrar conforme a Él. ¿Qué niño puede comprender esto si no lo hacen ni la mayoría de los adultos? Otra cosa es que se acepte como imperativo, pero tampoco ello resuelve nada, más bien queda sujeto a que otro imperativo pueda sustituirlo.

Las virtudes teologales no son enseñanzas directas de Jesús, sino que se infieren a partir de las Sagradas Escrituras con idea de justificar y sustentar la estructura que crea la teología para dar sentido y comprensión a la extraña idea de Dios.

La fe en el hombre sería una versión profana de la fe en Dios, que no resiste mejor las dudas que también suscita.

La pérdida de la fe no es una tragedia cultural, sino consecuencia de un cambio de mentalidad que ya no la favorece. La tragedia es la desunión, la falta de identidad, de respecto, de caridad, de humanidad y de solidaridad para con los demás, calificativos no exclusivos de los religiosos ni residentes exclusivamente en su fe.

La mentalidad es algo mucho más simple que la fe, y su pérdida o cambio produce los mismos síntomas que achacan a la falta de fe.

Por Francisco García Navarro.



martes, 31 de mayo de 2016

ARTÍCULO DE PÓLUX: "DESCARTES, SOBRE LA RAZÓN Y EL RELATIVISMO".


DESCARTES, SOBRE LA RAZÓN Y EL RELATIVISMO.
Por Pólux (31/05/2016)


René Descartes (1596-1650)
Descartes, el llamado padre de la filosofía moderna, quiso encontrar una primera verdad en la que poder sustentar un sistema que no se viera viciado en su estructura por verdades en apariencia, que no fueran tales, deducidas a partir del propio sistema. Es decir, quería construir una estructura paso a paso, verdad a verdad, para que el sistema no tuviera fisuras, rompiendo con cualquier idea clásica previamente aceptada.

La vista me engaña, los sentidos en general pueden inducirme a error, igual que las ideas preconcebidas o los prejuicios. Su sistema debía ser ajeno a tales relativismos. Y su primera y más exhaustiva búsqueda dio con esa primera e irreductible verdad "cogito ergo sum", "pienso, luego existo" (expuesto en su "Discurso del Método" -1637-), lo que define claramente su racionalismo, es decir, dar un lugar importante a la razón en la comprensión del mundo y la explicación de éste. No sólo la religión puede aportar la verdad, la razón ha de tener su sitio.

Tal vez la objeción más radical que pueda oponerse al sistema cartesiano, como a cualquier otro sistema que intente encontrar una verdad absoluta, viene del relativismo radical, el cual pone en duda el cimiento mismo del sistema, ya que del pensamiento no se sigue necesariamente la existencia, pudiendo ser ésta sólo una idea pensada en un sueño que llamamos realidad. Cierto que esta crítica es radical, pero cierto es también que Descartes no fundamenta absolutamente que del pensamiento se siga la existencia, tan sólo dice, que no es lo mismo, que si pienso tengo que existir, tiene que haber un sustrato real objeto de tal pensamiento, pero ¿por qué ese sustrato real ha de tener la cualidad de la existencia?. Si nos engañan los sentidos puede también engañarnos el pensamiento. A lo que Descartes podría decir que si somos engañados hemos de ser algo que pueda ser engañado, y ese algo ha de existir precisamente por ser algo, porque tiene el ser.

Tradicionalmente la metafísica creía que el ser necesitaba de la cualidad de la existencia, y esa parece la reminiscencia que encontramos en el pensamiento cartesiano.

A pesar de las contextualizaciones que ha tenido su idea inicial, tendentes a enfatizar el carácter racionalista más que metafísico de su afirmación (cogito ergo sum), considero vigente la crítica que se le ha hecho a Descartes y que yo suscribo, según la cual su primera verdad quedaría de la siguiente manera: "pienso, luego existo como ser pensante".

De todas formas he de aclarar que se entiende perfectamente su argumento (y los antecedentes históricos del mismo) y que es bastante consistente. Lo que sucede es que frente al relativismo radical prácticamente no hay sistema de pensamiento que se mantenga en pie. Sin embargo aún no he encontrado un sólo argumento convincente y cierto a mi entender que apuntille lo absoluto frente al relativismo.

Cierto es que me pellizco y me duele, que cada día amanece, que me baño y siento el agua sobre mi piel, que pienso todo ello o puedo no pensarlo, que lloro, río y deseo, que cada día voy a trabajar, que a veces llueve y me mojo y otras el sol quema mi cuerpo, y que independientemente de mi inteligencia todo ello sucede. Me dirán, ¿qué más pruebas quieres de la existencia? Y todo ello es cierto, pero el racionalismo, como cualquier otro pensamiento, no encuentra una razón, un motivo o explicación para que todo eso sea así, a lo que el relativismo afirma que mientras no tengamos una razón clara y válida de todo, cualquier pensamiento sobre ello podría ser cierto. Creo que ésta es la razón crucial.

Tal vez todo se reduzca a las limitaciones de nuestra mente y nuestro conocimiento, y tanto lo absoluto como lo relativo no sean más que expresiones de esas limitaciones, lo cual no deja de ser una expresión del relativismo.

Creo que el concepto que más puede oponerse al del relativismo es el de objetivo, entendido por éste la cualidad del objeto real que estudia la ciencia y aprehenden nuestros sentidos (empirismo), posiblemente la ilusión más real, lo que no deja de tener una clara componente racionalista. Y es que el racionalismo, aunque no explique la razón del mundo y de la existencia, es la única herramienta que tenemos para intentar hacerlo. Lo que sucede es que la razón, por sí misma, no suele ser suficiente, y sólo el apoyo de la experiencia con el uso de la ciencia permite ahondar en el conocimiento de la realidad y, si ello es posible, también de la existencia.



martes, 22 de marzo de 2016

"SEMANA SANTA: RELIGIOSIDAD POPULAR", POR PÓLUX.


Hoy vamos a repetir el artículo de Pólux que publicábamos el Domingo de Ramos del año pasado, 2015. También está en la página "El comentario de Pólux."

SEMANA SANTA: RELIGIOSIDAD POPULAR.
Por Pólux.
Publicación original: 29 de marzo de 2015 -Domingo de Ramos-
2ª publicación: 22 de marzo de 2016 -Martes Santo-
Fotografías de Adonis.


Hoy es Domingo de Ramos. Ya tenemos aquí la Semana Santa, tal vez la fiesta religiosa más popular, la que más fuertemente conserva tanto su aspecto religioso como popular. Y cuando hablamos de religión aquí en España, nos referimos evidentemente al Cristianismo, dadas las evidentes raíces cristianas de nuestra cultura.

Seguramente la única fiesta del mismo índole que podría rivalizar con la Semana Santa sería la celebración de la Navidad, pero yo creo que claramente está por encima, en cuanto a participación y sentimiento, la primera. No hay que ver más que el esfuerzo económico (mucho dinero) y laboral que invierten la Hermandades, con todas las personas integradas en ellas, en tener a punto sus pasos, sus tronos, o como se les llame en cada lugar. También habría de citar la Primera Comunión como otra celebración importante, pero creo que su aspecto religioso está claramente disminuido respecto de su aspecto festivo y de divertimento.

El puente de Triana, Sevilla.
¡Cómo vivimos la Semana Santa aquí, en España, y aquí, en el Sur, en Andalucía! Es un prodigio de síntesis politeísta en una religión monoteísta. Aunque para apreciar esa en apariencia contradictoria síntesis no hemos de esperar a la Semana Santa, sólo hemos de obsevar el acervo cultural que subyace en la multitud de romerías que celabran los pueblos de nuestra geografía sureña, por hablar de nuestra tierra, o la devoción especial que tienen determinadas Vírgenes o Cristos. Pero la aparente contradicción va más allá, pues no es igual la devoción de la Virgen de Consolación de Utrera, colmada de exvotos hasta lo indecible, que la Virgen de Consolación de otro pueblo. No debe ser fácil de asumir por la Iglesia esa síntesis entre el monoteísmo doctrinal y no ya el pseudo politeísmo de un Dios o un Santo para cada necesidad, sino entre ese monoteísmo y el fetichismo que parece haber en la devoción hacia una Virgen o un Cristo concretos, una figura concreta.

Pero cada pueblo vive la religiosidad como la entiende, lejos de adoctrinamientos teológicos más o menos coherentes. Qué mas da que se hable de muchas Vírgenes si se sabe que Virgen sólo hay una. En realidad se populariza hacia la religión la necesidad de encontrar un remedio concreto para un mal concreto. De ahí también el uso de los Santos especializados en temas. Uno para encontrar lo que perdí, otro para conservar el trabajo, otro para los casos difíciles, y una larga lista casi interminable.

En realidad si a alguien debía preocupar esta religiosidad algo desvirtuada es a la Iglesia, pero hemos de entender, como lo hace ella, que no se puede ir contra el conocimiento popular y la forma en que cada pueblo, debido a su ideología e idiosincrasia, entiende la realidad. Por ello la Iglesia lo explica y lo ampara. Lo explica con el concepto de advocación mariana (refiriéndonos a la Virgen), que sería una alusión o reconocimiento de un atributo o cualidad de la Virgen María, desde un punto de vista místico (ligado al concepto que representa: Virgen de la Anunciación, Virgen de la Consolación, etc.) o terrenal (ligado a apariciones o milagros: Virgen de Fátima, Virgen de Covadonga, etc.). La estructura y coherencia del sistema explicativo por parte de la doctrina parece impecable, pero como toda explicación ad hoc deja cierta insatisfacción conceptual.

La contradicción no existe en los hechos que suceden, puesto que suceden (la contradicción lo impediría). Esa es una de las Leyes básicas que siempre hemos proclamado en Obtentalia. La contradicción sólo existe en nuestro pensamiento o en el lenguaje que usamos, y sólo ahí. Por lo tanto hemos de entender el hecho de una religiosidad popular aparentemente politeísta en una religión monoteísta. Creo, al margen de la explicación ad hoc que antes he referido, que sólo es una forma de expresar la religiosidad, transmitida de generación en generación, y consolidada  en la práctica popular de Romerías y figuras vinculadas a sitios y pueblos concretos.


martes, 29 de diciembre de 2015

ARTÍCULO: "CURIOSIDADES DEL BLANCO Y NEGRO, REVISTA ILUSTRADA ( año 1925)", POR PÓLUX.

"CURIOSIDADES DEL BLANCO Y NEGRO, REVISTA ILUSTRADA ( año 1925)".
Por Pólux (29 de diciembre de 2015).

Cayeron en mis manos hace ya varios años algunos ejemplares de la revista ilustrada española "Blanco y Negro", fundada por Torcuato Luca de Tena y Álvarez Ossorio en el año 1891 y publicada por Prensa Española, editora también del diario ABC por aquel entonces, al que estuvo vinculada como su suplemento dominical durante algunos años (desde 1988 hasta 2002) con su nombre original (Blanco y Negro).

Los pocos ejemplares que aún conservo son de los años veinte y treinta (del siglo XX, claro está), y pertenecen a la primera etapa de la publicación, en la que se publicaba como semanario independiente. Dicha primera etapa data desde el año de su fundación, 1891, hasta el año 1939, durante la guerra civil, en que fue incautado por el gobierno republicano. En 1957 reaparece de nuevo como semanario independiente, hasta el año 1988, en que comienza su tercera etapa como dominical de venta junto al diario ABC. Luego vinieron algunos cambios en el nombre y dejó de publicarse, ya con el nombre ABCD Las Artes y Las Letras en 2005.

Pero me centraré en las revistas tan curiosas que poseo, y digo curiosas porque son la expresión de una época, de una forma de vivir y de sentir distinta a la nuestra. Puede verse en sus secciones culturales, sociales o literarias, en sus chistes y sus pasatiempos, pero sobre todo en sus notas sobre "Actualidades", "Frivolidades", "Estrenos", "Deportes", "Crónica de la semana. Ecos varios de Sociedad" o "La mujer y la casa". Pero de nada de ello hablaré hoy. Lo haré de la publicidad que aparecía en esas revistas y en esa época. Hay que tener en cuenta las personas a la que iba dirigida la publicación, las pertenecientes a la clase alta o media-alta, dado el carácter preferentemente cultural del semanario. Los anuncios van en consonancia.

Entre otras cosas, me llama poderosamente la atención la publicidad sobre productos y remedios para la salud, una gran mayoría: ungüentos mágicos, pastillas pectorales, elixires estomacales, contra el ácido úrico o contra la debilidad genital, píldoras para adelgazar, para el desarrollo y endurecimiento de los pechos o para evitar las canas, fórmulas magistrales, productos para la angina de pecho y la vejez prematura...

No me invento nada. Algunos de esos anuncios apelan a algún eminente doctor de nombre extranjero: Dr. Brun, Dr. Soivré o Dr Roly, como algunos de los ejemplos que se ilustran seguidamente (pido disculpas por la falta de calidad de algunas de las imágenes). A continuación les dejo varias fotos de esos anuncios, para que juzguen por ustedes mismos. Pertenecen a la publicación del domingo 15 de marzo de 1925. Más adelante volveré a hablar sobre otros aspectos curiosos de esta publicación.

Pulsar sobre las imágenes para verlas a mayor tamaño.


Entre otras cosas se dice que el Ruol (no explica qué es) cura
la vejez prematura de un modo perfecto y radical.

Contra los callos y durezas. El dibujo es incalificable.

Uno de los anuncios más sensatos y realistas.
Incluso serviría para hoy día.

Esto parece que curaba cualquier dolencia estomacal
por fuerte que fuera.

Eso de que sirve para "las enfermedades propias de la mujer"
da mucho que imaginar.

El dibujo es de lo más gráfico para imaginar
un buen dolor de estómago.

Éstos don dos anuncios. Arriba tenemos ya a un doctor,
el Dr. Valley, que arregla las enfermedades de la matriz.
Abajo un remedio para la debilidad sexual.

Para el lucimiento de las mujeres. Lo enfocan con mucho decoro
diciendo que "El vigor de los pechos en la mujer es base de una
perfecta salud". Seguro que todos pensamos en algo más estético
que la salud.

Fuera vellos con intriga,, "Un secreto egipcio".

Y otro doctor, el Dr. Soivré, con remedios para las
vías urinarias, las impurezas de la sangre y la
debilidad nerviosa. ¿Será el doctor el de la imagen?
Se le ve muy engalanado, como para darle
importancia.

martes, 8 de diciembre de 2015

ARTÍCULO DE PÓLUX: "NAVIDAD Y SOLSTICIO, METONIMIAS QUE SON EUFEMISMOS".


"NAVIDAD Y SOLSTICIO, METONIMIAS QUE SON EUFEMISMOS."
Por Pólux (8 de diciembre de 2015).

Hay quien hasta en el nombre de las cosas quiere reivindicar su posicionamiento
político o ideológico. Cada uno es libre de hacer lo que quiera, pero a mi entender la mejor manera de reivindicar las ideas es con las propias ideas, y más cuando hay libertad para hacerlo.

Cambiar el nombre de las cosas es una bandera de reivindicación, un símbolo, cuyo sentido y significado ha de acreditarse con argumentos. Pero hay una tendencia actual en cambiar el nombre de las cosas como forma de reivindicar lo que no es necesario reivindicar pues forma parte de la libertad de pensamiento. Es lo que sucede con lo que hoy se ha dado en llamar lo políticamente correcto (o incorrecto), forma velada de prejuicio, el de no llamar a las cosas por su nombre. Parece que es incorrecto por que lo es, sin necesidad de ser argumentado. Sucede por ejemplo con la palabra "intolerante", impronunciable dado que hemos de ser tolerantes con todo. La tolerancia es un valor, así que cuando algo no puede ser tolerado o es inadmisible ahora hay que decir que contra eso "tolerancia cero", que es lo mismo que decir "intolerancia" pero sin decirlo. Puro eufemismo (luego lo defino para mayor claridad).

Y cuento todo esto porque últimamente he escuchado cómo algunas personalidades políticas han dado en llamar a las fiestas navideñas las fiestas del solsticio de invierno, entiendo, por el lugar, España, que es el solsticio de invierno en el hemisferio norte (pues hay dos solsticios de invierno, uno en cada hemisferio y en fechas distintas como es de suponer), y lo digo a sabiendas de la obviedad. Ello me incita las siguientes reflexiones.

La razón por la que algunas personas han cambiado el nombre de Navidad por el de solsticio de invierno es el de reivindicar su sentir no religioso o ateo. Me parece bien. Pero no entiendo la necesidad de hacerlo. Las fiestas tienen un nombre y ya está, y sus raíces son cristianas, guste o no, y se le puede llamar Navidad siendo ateo sin que ello signifique renunciar a nada. Eso me hace pensar que quienes tienen interés en cambiar el nombre es porque sienten algún tipo de rechazo por lo religioso, o más bien por lo cristiano, pues esas mismas personas suelen ser muy respetuosas con las expresiones culturales de otros pueblos y naciones, incluidas las religiosas. Por ello me parece intuir cierta aversión hacia el cristianismo autóctono.

Por eso, lo que aparentemente es una metonimia ( sustitución de un término propio por otro que se encuentra con él en una relación real -causal, temporal, espacial, funcional...-), en este caso una sustitución del nombre por su relación temporal, es en realidad un eufemismo (perífrasis que se emplea para evitar una expresión penosa o grosera), ya que el cambio de nombre parece deberse a un sentimiento adverso al cristianismo causal e imperante en la actual España.

Parece como si con el cambio de nombre se quisiera negar la evidencia. Sí, entiendo que es una bandera o símbolo, pero el hecho de convertir en símbolo algo sin necesidad alguna es lo que me hace pensar que se quiere ir contra algo. La discusión ateísmo-religión es algo superado hace tiempo, y la libertad para hablar y argumentar a favor del ateísmo es total en nuestro pais, por eso no veo la necesidad de metonimias ni eufemismos cuando no se está haciendo literatura, sino opinando libremente sobre la religión y las preferencias personales e ideológicas en relación a la Navidad. 

Independientemente de preferencias e ideologías, la Navidad es la Navidad y sus orígenes son los que son. Se trata de hechos, no de opiniones. Después se puede discutir o reivindicar lo que se quiera, no hay problema, pero no entiendo el burdo intento de manipular la realidad cambiando nombres. Simplemente no es necesario.

Y con todo esto me refiero a la reivindicación a título personal. Hacerlo, como ha sucedido en algunos ayuntamientos, a nivel institucional pone de manifiesto un claro intento de manipulación, por lícito que pueda ser. Hablan de una celebración distinta de la Navidad. ¿Acaso quieren acabar con una tradición tan enraizada?, ¿en base a qué?, ¿a su propia ideología?, ¿acaso es un sentir mayoritario al de la tradición navideña?

Todo cambio es lícito cuando una mayoría lo acepta democráticamente, como ha sucedido con la fiesta de Halloween, importada y sin raíces, pero aceptada por el pueblo por las razones que sean. Cosa distinta es imponerle al pueblo una forma distinta de celebrar una festividad ya aceptada, porque determinado consistorio tenga tales o cuales ideas acerca de ella.

Si sólo fuera proponer ..., pero es que no proponen, determinan. Dejen que el pueblo se exprese libremente. 


martes, 24 de noviembre de 2015

LA MÚSICA EN OBTENTALIA (II).


"LA MÚSICA EN OBTENTALIA"

Por Pólux (24/11/2015)

El 16 de marzo de 2014 publicábamos el artículo de Pólux "La música en Obtentalia", en la que se hacía una recopilación de la música de Francisco García Navarro (que inició su colaboración con el seudónimo "Orfeo") publicada en exclusiva en este blog Obtentalia, así como otras canciones de artistas conocidos que hemos creído interesantes, como Arturo Pareja Obregón, The Electric Light Orchestra (ELO) o "Emerson, Lake and Palmer". También relacionábamos artículos y entradas en este mismo blog referentes a la música, de forma que pudiésemos tener una visión de conjunto de todo lo publicado en este blog referente a la música.

Pero el tiempo ha pasado y hemos publicado nuevos artículos y entradas, por lo que pensamos que ya era momento de actualizar la recopilación contenida en aquél artículo "La música en Obtentalia".

Respecto a las canciones de Francisco García Navarro, aquí os dejo una lista con todas sus canciones y enlace a ellas, con indicación de las que están además en nuestro canal de YouTube (llamado también Obtentalia). También recordaros que su página "La música de Francisco García Navarro" están las entradas de sus canciones.

- Mirada sonora. YouTube
- El túnel. YouTube                                     - Introducción (Mar). YouTube
- Luz de la aurora. YouTube                       - Noche de paz.
- Bajo el mar. YouTube                              - Sombras.
- Obtentalia. YouTube                                - Miradas II.
- Una canción de amor.                             - Miradas I. YouTube
- La araña.                                                - Buscando.
- La tarde cae.                                          - Introducción (Miradas).
- Todo en una mirada. YouTube

En cuanto a artículos y entradas relacionadas con la música, en las que recomendamos algunas canciones y músicos y hablamos, entre otros temas, de música progresiva, os recomendamos que pulséis sobre las etiquetas "música" y "rock progresivo" para que aparezcan todos los artículos y entradas, pues son demasiados para hacer aquí una relación exhaustiva. Hay reseñas de algún concierto, del libro "Enciclopedia de la música progresiva en España" (de Antonio José Barroso Rivera) y otros temas variados.


miércoles, 4 de noviembre de 2015

ARTÍCULO: LA "CRISIS DE LOS REFUGIADOS", POR PÓLUX.


LA "CRISIS DE LOS REFUGIADOS".
Por Pólux (4-noviembre-2015)


Si las personas nos movemos principalmente por el interés, ¿cuánto más lo hará un gobierno o un estado que puede ampararse en la impersonalidad de su estructura y función?



En la gestión de lo que se ha dado en llamar "crisis de los refugiados" (además de ser víctimas son una crisis para los demás) los estados están demostrado cómo su principal motivación es el interés. Ahora hay voces que proclaman que hay que invertir e intervenir en los países en guerra para así acabar con el problema. Esa nueva proclama me lleva a hacerme algunas reflexiones.

Cuando no ha interesado intervenir en conflictos de otros países se ha alegado aquello de la soberanía del país en cuestión. Ahora que nos afectan sus problemas parece que eso de la soberanía ya no es tan importante, ahora nuestro interés es otro.

Cuando, por poner un ejemplo, Estados Unidos, solo o con algún aliado (recordemos que Inglaterra y España lo fueron), ha intervenido de alguna forma en otro país (con apoyo logístico, militar o económico), se le ha tachado de imperialista e intervencionista. ¿No lo seremos ahora nosotros si hacemos lo mismo?, ¿o es que la "crisis de los refugiados" es mejor motivo para preservar nuestros intereses?

¿En qué países se va intervenir?, ¿en los que están en guerra o en otros también? La respuesta ya la digo yo: en aquellos con los que se resuelva más pronto y mejor la actual "crisis". Porque, ¿cuál es la diferencia esencial entre huir de una guerra y huir de la pobreza extrema o la falta de futuro? El refugio que buscan es el mismo, esperanza y futuro, porque su problema es el mismo, afrontar una situación límite. Pero ahora hablamos de refugiados por un lado y de inmigración ilegal por otro, ¿cuál es la diferencia?, ¿que los primeros vienen del este y los segundos del sur?, ¿hay inmigración de primera y de segunda?

A mi entender, acabamos perdiendo la perspectiva de lo que realmente sucede, mediatizados e influidos por las razones interesadas bajo las que los estados europeos intentan justificar su falta de iniciativa.

Lo que sucede es que es muy fácil ser solidarios cuando se trata de entregar dinero, afiliarnos a una ONG para salvar vidas o pedir a un gobierno que actúe, porque el problema real sigue estando lejos y no afecta a nuestra sociedad de bienestar, pero cuando la acción supone un sacrificio real, básicamente el de compartir nuestra riqueza y nuestra tranquilidad, la palabra solidaridad suena demasiado fuerte.

Ciertamente hay un problema que no puede resolverse a corto plazo, como es el conseguir estabilidad y progreso en los países de los que huyen las personas, que habrá que afrontar con calma, paciencia, tiempo y seguro que con mucho dinero y apoyo, pero hay otro problema cuya solución no admite demora, pues cada día que pasa es un posicionamiento para su no solución, y es el de ayudar a los miles y miles de personas que desesperadamente llaman a las puertas de nuestras fronteras. En esto no caben paños calientes ni medias tintas.

Creo que los estados no están representando la verdadera voluntad del pueblo, dispuesto en muchos casos, como se ha demostrado, al sacrificio para ayudar, sino tan sólo un interés a largo plazo, encauzado por un posible descontento del pueblo a perder su sociedad de bienestar pasándole factura en futuras elecciones a los gobiernos que tomen las decisiones más difíciles.

¿Decisiones difíciles? Las decisiones difíciles ya las tomaron todos aquellas personas que abandonaron sus hogares en una carrera incierta y peligrosa en la que muchas se dejan la vida. Si les negamos la entrada a muchos de ellos sólo nos faltará, aunque sea duro decirlo, apartarlos en una cuneta y pegarles un tiro de gracia para que nos dejen en paz.

¿Y nuestra sociedad de bienestar? De poco servirá si no tenemos la conciencia tranquila para disfrutarla. No hay más que un camino, claro y directo, abrir las fronteras con las medidas de apoyo necesarias y aceptando las consecuencias, pero ese no es el que quieren tomar los gobiernos europeos que hablan de "cupos", como si la desgracia y la desesperación tuvieran un espacio limitado en nuestra sociedad, que una vez cubierto justificara cerrar las puertas a los que llegaron tarde. Pero hay que reconocer que no es fácil ser solidario a costa de perder nuestras mejoras. Lo entiendo, y por eso no pretendo ser la conciencia de nadie, pues antes habré de ser mi propia conciencia.

La mayor desgracia de estos refugiados es la de haber nacido donde lo han hecho y que exista un sistema social mejor que el suyo (el nuestro) al que no puedan acceder. Nosotros parece que estamos de suerte, pues hemos nacido a este lado.

Nuestro miedo a compartir puede tener una base real, pues nadie quiere perder su trabajo, ni reducir sus ingresos cuando ya son insuficientes a cambio de una solidaridad que puede convertir la desgracia de los refugiados en la nuestra. Pero algo habrá que hacer, y tal vez pase por controlar de alguna manera ese monstruo que nos domina y se llama capitalismo, a la vez benefactor de nuestra sociedad de bienestar y bestia sin piedad para quien no consigue encontrar su sitio en el al sistema.


domingo, 6 de septiembre de 2015

"INMIGRANTES Y REFUGIADOS", POR PÓLUX.

INMIGRANTES Y REFUGIADOS
Por Polux (6 de septiembre de 2015)


No puedo dejar de comentar, o al menos de hacerme eco, de la corriente de refugiados que la guerra en parte de Oriente Medio y otros países está generando, un verdadero éxodo.

Pasamos las dos grandes guerras europeas y creímos que ya lo habíamos visto todo, que el horror y la barbarie que subsistió en la memoria de todos y de las generaciones posteriores sería suficiente para no repetir las atrocidades y todo el daño causado.

Después llegó la guerra de los Balcanes, o mejor de la antigua Yugoslavia, para diferenciarla de la ocurrida a principios del siglo XX, donde se volvió a repetir la represión y el odio entre etnias.

Y ahora volvemos a lo mismo. Siria, los Yihadistas, Irak, Afganistán, Ucrania,y no sé ya cuantos países africanos... No, la memoria no evita la reincidencia.

Quienes huyen tienen la más poderosa de las razones, la de evitar la muerte o el riesgo real de muerte, la propia y la de sus familias. ¿Cuán no habrá de ser la situación para renunciar a todo, en el país y el pueblo del que son hijos, para aventurarse en un incierto y peligroso viaje abocado al fracaso?

Nuestra visión como países receptores es bien distinta. Parece ser que nuestro problema es como asumir tanta inmigración sin que peligre nuestro estado de bienestar. Opiniones las hay para todos los gustos, muchas de la cuales, según he escuchado, apelan a la resolución del conflicto en origen. Pero creo que esto no es atajar con realismo el problema. Para atajarlo en origen o se termina con la guerra, y a ver si hay alguien que me dice cómo se hace eso, o le levanta un muro de treinta metros de altura con alambre de espino para que no salga nadie de su país. Cualquiera de las dos soluciones no arregla el problema real que se plantea en Europa, el de acoger una avalancha de refugiados. Ese es nuestro problema inmediato, y al que hemos de dar solución independientemente del origen de esta situación.

Una sociedad con recursos y desarrollada no puede dar la espalda a un problema así. Puede que económicamente nos debilite y socialmente nos incomode, pero no podemos hacer otra cosa más que acogerles, pues la otra opción es olvidarlos a su suerte hasta que mueran de alguna enfermedad o inanición. Claro que caben soluciones intermedias, como hacer campos de refugiados, pero sigo diciendo que eso es darles de lado y vivir con la creación de guetos para que no manchen nuestras calles. Es sólo mi opinión y lo que creo.

Por otro lado, una "ola" de solidaridad ha recorrido Ayuntamientos y Municipios de nuestra geografía española, dispuestos a acoger y ayudar a quien haga falta. Por supuesto que eso es lo más honroso, pero que pena que no hayamos sido tan honrosos con la inmigración (también refugiados en muchísimos casos) sudafricana que tanto años lleva inundando nuestras calles y nuestros semáforos, malviviendo en chabolas sin agua corriente ni la más mínima salubridad.

Campo de refugiados.
A ver si al final va a pasar como sucede con los Impuestos en España (y perdonen la frivolidad de la comparación), pero si no tienes hijos, ni hipoteca, ni eres menor de veinticinco años, parado o discapacitado y no sé cuántas cosas más, no hay desgravación que valga. Vamos, que si eres soltero, sin hijos y te compraste un pisito, pagas lo que no paga nadie. Pues igual, si eres tal o cual refugiado puede que recibas ayudas, pero si pasaste en patera jugándote la vida para huir de un país africano en guerra, molestas hasta en los semáforos.

La necesidad no es más que una, y la conciencia para ayudar también. Los problemas no se resuelven satisfactoriamente afrontándolos cuando están encima y sus efectos ya hacen daño. Pero qué le vamos a hacer, la memoria, estoy seguro, de nada servirá y tarde o temprano la situación se volverá a producir. Ahora hay que tomar medidas inmediatas y comenzar con medidas preventivas realistas y prácticas, pero dudo que éstas se planteen con la suficiente seriedad.

Acabar con el problema de la inmigración y el éxodo de refugiados es tan difícil como acabar con las propias guerras que los generan, pero al menos hemos de acabar con el problema que tenemos en nuestras puertas, aunque la solidaridad para hacerlo nos cueste más de lo quisiéramos dar. Sólo pienso que un día podía ser yo quien tuviera que huir a una tierra desconocida. Y no es una idea tan descabellada. España ya tuvo su propia guerra civil  y sus refugiados.

domingo, 2 de agosto de 2015

PUBLICIDAD Y MALAS PRÁCTICAS COMERCIALES.

PUBLICIDAD Y MALAS PRÁCTICAS COMERCIALES.
Por Pólux (2 de agosto de 2015).


Nuestra vida intenta ser
manipulada por la publicidad
A diario nos bombardean con publicidad, ofertas, todo tipo de productos y un sinfín de ardides encaminadas a incrementar nuestro consumo y conseguir más ventas, hasta el punto de bordear cada vez más la línea de la legalidad, y en muchos casos traspasarla. El sistema capitalista al que tanto adoramos (y que tanto no da y tanto nos quita) tiene estos inconvenientes. El ejercicio de la libertad lleva aparejada la responsabilidad de un uso responsable de la misma, que no dañe al menos a los demás o lesione sus derechos.

Pongo como ejemplo de ello algo que me ha sucedido recientemente. Hace poco recibo en mi casa una carta de una empresa que no conocía de nada, denominada Domestic & General, sobre la cobertura de un seguro a mi nombre por un año, con una prima de unos 8 ó 10 €. Llevaba dos copias perfectamente rellenas con todos mis datos personales, una para mí y otra para que la firmara y la enviara por correo. Después de leerla sólo saqué en claro de que se trataba de un seguro, pero nada más. 

Aquello no me gustaba, tenía mala pinta, sobre todo por tres cosas. Primero, yo no había suscrito ningún seguro, por lo menos en los dos últimos años. Segundo, no se identificaba el producto, tan sólo había una referencia numérica y la palabra "Philips". Tercero, no había ninguna explicación que dijese que aquello era un seguro voluntario, no , tan sólo se explicaba que debía rellenarlo, firmarlo y enviarlo, cosa que, por supuesto, no hice. Daba la impresión que yo ya había contratado el seguro y ahora me enviaban el contrato, ya que todos los datos estaban rellenos, incluso la prima y las condiciones del seguro.

La publicidad
engañosa manipula
nuestra libertad
Intenté hacer memoria, pero no recordaba haber comprado ningún electrodoméstico de la marca indicada. Así que hice mis indagaciones en "el internet", como todo el mundo, y mira por donde había extensa información de la empresa aseguradora Domestic & General, su forma de proceder y cómo obtenía mi información. Entonce todo me cuadró.

Resultó ser una empresa cuyo servicio es la extensión de garantías, es decir, que por una cantidad determinada extienden por un año más la garantía del fabricante de un aparato, generalmente un pequeño electrodoméstico (para uno grande la prima sería mayor y sería difícil obtener la conformidad del cliente a quien consideran un panoli), de forma que si la garantía del fabricante es de dos años, ellos la extienden a tres años, un año más. La garantía de ese año de más ya no se le reclama al fabricante, sino a la empresa con la que se ha contratado la extensión de la garantía. En una garantía sobre el buen funcionamiento de un aparto, es decir, un seguro, que es de lo que ellos hablaban en la carta.

Pero me entero de algo más, y es que una de las empresas con las que "trabajan" es la conocida Media Mark. Y digo "trabajan" porque en realidad es un comercio en toda regla de datos personales. La cosa funciona más o menos así. Yo compro un pequeño electrodoméstico en Media Mark, que toma mis datos personales para hacerme la factura. Media Mark le pasa los datos a la empresa de extensión de garantía en cuestión. No he indagado más cómo se pasan los datos, pero supongo que le darán visos de legalidad. Y luego esa empresa me manda la cartita engañosa a todas luces a ver si me lía y cuela el seguro. Porque si no tuviera nada que ocultar me explicaría en ella claramente en qué consiste el seguro.
Las campañas publicitarias
nos suelen tratar como si
fuéramos monos.

Por fin recordé que efectivamente hacía ya muchos meses había yo comprado en Media Mark un pequeño electrodoméstico del que ya casi ni me acordaba.

Si bien la empresa Domestic & General es totalmente legal y hacen seguros de forma legal, la forma de proceder enviando cartitas como la que yo recibí es a todas luces ilegal o debiera serlo, no porque me enviaran una propuesta de negocio sin yo quererla, sino porque dicha propuesta era confusa y por tanto engañosa (y el engaño es una práctica ilegal de ventas) y llevaba datos personales cuya adquisición me parece igualmente ilegal (por parte de Media Mark también desde luego).

No debiera valer cualquier cosa con tal de vender, pero la libertad del mercado permite casi cualquier cosa. Para eso debe estar el legislador, para poner coto a los excesos del capitalismo.


domingo, 19 de julio de 2015

LA DIVERSIFICACIÓN DE LA OFERTA: EL TORMENTO DE LA MEJOR COMPRA.


LA DIVERSIFICACIÓN DE LA OFERTA:
EL TORMENTO DE LA MEJOR COMPRA.
Por Pólux (19 de julio de 2015).

Lo que debería ser el placer de una
compra se convierte en el tormento
de una indecisión, la de no saber
cómo realizar la mejor compra.
En muchos casos la diversificación de la oferta, lejos de facilitar la adquisición de un producto, la dificulta.

Esa diversificación tiene como finalidad, además de facilitar las ventas al productor, no lo olvidemos, la de encontrar el producto acorde con nuestras necesidades. Lo que sucede es que generalmente nuestras necesidades no están tan bien definidas como la propia diversificación, de forma que la elección acaba siendo un tormento de indecisión.

Pongo un ejemplo. Quiero comprar un ordenador. Normalmente lo voy a querer para lo mismo que todo el mundo lo quiere, para conectarme a internet, escribir textos, jugar de vez en cuando, ver películas online, algo de edición de música, fotos y vídeos, y cosas por el estilo.

Me persono en una tienda y cuando pregunto por un ordenador me dicen que para qué lo quiero, si voy a editar vídeo o sólo para ver películas, si para un uso doméstico o más profesional en algún aspecto, si sólo voy a entrar en internet o lo quiero para jugar juegos. Me dicen que tal procesador es mejor que otro cual, pero que tampoco es necesario uno tan bueno según para lo que lo quiera. Que si quiero una tarjeta gráfica más buena o la que va integrada en la placa base, que ésta sirve para los juegos sin demasiados requerimientos, pero que aquélla es necesaria para los juegos de última generación. Que si más o menos RAM, que si más o menos memoria del disco duro, y así una y otra cosa. Y yo sólo sé decir que quiero un ordenador ni muy bueno ni muy malo, ni muy caro, pero tampoco el más barato, que me sirva para editar música y pueda usarlo para juegos pero que no se vaya de requerimientos para que no se encarezca mucho. ¡Vamos!, que si no eres un experto no te ayudan mucho.

Pero el problema de la elección no se queda ahí. Por desgracia he podido observar como los expertos en informática son como los médicos, cada uno te dice una cosa y al final no sabes a quien hacer caso. Cuando pido asesoramiento en otras tiendas la elección se vuelve imposible, lejos de lo que pretendía. Un vendedor me dice que ni loco instale Windows 8 (dan por supuesto que no existe más sistema operativo que el de Microsoft), que es mucho mejor el Windows 7, otro me dice que lo mejor es esperar a que salga Windows 10 (se comercializa a partir del día 29 de este mes), otro que ponga el Windows 8 y luego lo actualice al 10. Luego la RAM. Uno me comenta que si compro un intel core i3 le ponga 8 Gigas de RAM, otro que para qué quiero 8 Gigas si va perfectamente y es más barato ponerle 4 Gigas para lo que necesito. Y así con todo, el microprocesador, la caja, la placa base, la impresora, el monitor, el disco duro, etc.

Pero si ni los propios entendidos en la materia (supuestos entendidos) se ponen de acuerdo, ¿cómo lo vamos a hacer nosotros, usuarios que confundimos la RAM con una marca de leche, nos parece que un monitor LCD es una televisión drogada con LSD, o que una tarjeta gráfica es una postal llena de dibujitos?

Finalmente un vendedor, el más listo de todos, me dice "éste está muy bien para el precio medio que tiene, la relación calidad-precio es excelente". Al fin alguien que se deja de tecnicismo y me dice algo que entiendo (por eso era el más listo). Y sin más, convencido de que hago una buena elección guiado por el vendedor, digo "pues sí, me llevo ese".

Casi más fácil es llegar y decirle al vendedor "dispongo de 375 €, por ese dinero ¿cuál es el mejor ordenador que me puedo llevar?", aunque seguramente me respondería "¿para qué lo quiere usted?"... ¡Ya me ha fastidiado!

Por Pólux.